Enamorarse · 2 min
Love bombing: cuando tanto, tan pronto, es una señal
Mensajes a todas horas, regalos y «nunca había sentido esto» en la tercera cita. Qué es el love bombing, cómo distinguirlo de un flechazo y qué ha visto la investigación.
· This is my message
Tercera cita. Ya te ha dicho que eres lo mejor que le ha pasado, ha planeado un viaje para los dos y te escribe «buenos días» cada mañana a las 7:02. Precioso. ¿O no?
Qué es el love bombing
Es inundar a alguien de atención, halagos y promesas muy al principio para engancharle rápido. El término se empezó a usar en los años setenta para describir cómo algunas sectas captaban a nuevos miembros a base de cariño. Hoy se usa en las citas, y no siempre es un plan maquiavélico: a veces es solo alguien que va a mil.
Lo que ha visto la investigación
En 2017, Claire Strutzenberg y su equipo, de la Universidad de Arkansas, publicaron el primer estudio que midió el love bombing en jóvenes adultos. Quienes más lo hacían tendían a puntuar más alto en rasgos narcisistas y en apego inseguro, y más bajo en autoestima.
Un matiz: era una sola muestra de estudiantes, y el estudio muestra relaciones, no causas. Tómalo como una pista, no como una ley.
Esta es nuestra lectura
La diferencia entre un flechazo y un love bombing no está en la intensidad, sino en lo que pasa cuando pones un límite. Quien se ha enamorado respeta un «vamos más despacio». Quien hace love bombing se ofende, insiste o se enfría de golpe.
La intensidad no mide el amor. Mide la prisa.
Así se ve en un chat
- Esa persona: «Nunca había conectado así con nadie. ¿Te vienes a Lisboa el finde?»
- Tú: «Me encanta, pero prefiero ir poco a poco.»
- Esa persona: «Vale. Ya veo que no sientes lo mismo.»
Cómo bajar el volumen
- Pon un límite pequeño y mira qué pasa. La respuesta a un «hoy no puedo» dice mucho.
- Fíjate en los hechos, no en las promesas. Un viaje planeado en la primera semana es una promesa. Quedar cuando dijo que quedaría es un hecho.
- Desconfía de la intensidad como termómetro. Que algo vaya rápido no significa que vaya bien.
- Si eres tú quien va a mil: tener ganas no tiene nada de malo. Pero deja espacio para que la otra persona también elija.
Por eso aquí todo va por pasos: primero afinidad, luego cartas, y el chat solo se abre si las dos personas lo aprobáis. El ritmo lo ponéis entre los dos.