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Nonchalant: por qué hacerte el indiferente te sale caro
Contestar tarde, en minúsculas y sin emojis. Qué significa ser nonchalant, qué dice un estudio sobre hacerse el difícil y por qué la indiferencia casi nunca enamora.
· This is my message
Te ha contestado en cuatro minutos. Tú esperas cuarenta y uno y escribes «jaja ok». Sin mayúscula, sin emoji. Muy nonchalant todo.
Qué significa nonchalant
Nonchalant es una palabra inglesa (que viene del francés) para alguien despreocupado, que no se inmuta. En redes se ha convertido en una pose para ligar: parecer que te da igual, contestar con monosílabos y no enseñar nunca las cartas. Lo contrario ya tiene nombre: chalance, decir claro lo que quieres.
Lo que dice la ciencia de hacerse el difícil
En 2014, los investigadores Xianchi Dai, Ping Dong y Jayson Jia publicaron un estudio con el título más directo posible: ¿Cuándo aumenta la atracción hacerse el difícil? Hicieron dos experimentos, uno de ellos con citas rápidas.
El resultado: hacerse el difícil aumentaba las ganas, pero bajaba el cariño. Y solo funcionaba con quien ya estaba muy interesado. Si la otra persona aún no lo estaba, la indiferencia restaba en las dos cosas.
Un matiz: fueron muestras pequeñas, de hombres en Hong Kong. Tómalo como una pista, no como una ley.
La indiferencia no crea interés. Como mucho, pone a prueba el que ya había.
Esta es nuestra lectura
Ser nonchalant al principio es apostar a la contra. Con alguien que aún no te conoce, parecer que te da igual se lee, simplemente, como que te da igual. Y quien sí se queda puede que se quede por las ganas de ganar, no porque le gustes.
Así se ve en un chat
- Esa persona: «¡Me lo pasé genial ayer! ¿Repetimos?»
- Tú, en modo nonchalant: «puede»
- Tu cabeza: «Le encanto. Le escribo el jueves. Que no se note.»
Cómo tener chalance sin pasarte
- Contesta cuando te apetezca contestar. Sin cronómetro: los juegos de tiempos agotan a los dos.
- Di una cosa clara por conversación. «Me gustó hablar contigo» cuesta poco y dice mucho.
- Interés no es intensidad. No hace falta escribir veinte mensajes: basta con no fingir que no te importa.
- Si alguien solo te engancha cuando se aleja, pregúntate si te gusta esa persona o te gusta el reto.
Aquí la primera impresión es cómo respondes a 50 preguntas, no cuánto tardas en contestar. Ahí no hay pose que valga.