Citas · 2 min
Cuffing season: ¿amor o calefacción?
Llega el frío y de repente todo el mundo quiere pareja. Qué es la cuffing season, por qué pasa y cómo saber si lo tuyo es amor o solo ganas de manta.
· This is my message
Octubre. Anochece a las siete, la terraza ya no apetece y, de pronto, ese chat que tenías olvidado vuelve a sonar. No es casualidad. Tiene nombre: cuffing season.
Qué es la cuffing season
Es la temporada, más o menos de octubre a febrero, en la que mucha gente busca pareja para pasar el invierno. Cuff viene de handcuff, esposas: quedarte «esposado» a alguien hasta la primavera. El término nació en el slang de Estados Unidos y hoy lo usa medio internet.
El pico llega entre noviembre y Navidad, y muchas de estas historias se replantean después de San Valentín, cuando vuelve el buen tiempo.
Tiene su lógica. Hace frío, hay más planes de sofá y llegan las cenas de Navidad con la pregunta de siempre: «¿Y tú qué, con alguien?». Las búsquedas de webs de citas suben en invierno (y otra vez a principios del verano), según un estudio de Patrick y Charlotte Markey. Y el primer domingo de enero suele ser el día más movido del año en las apps de citas.
El invierno no crea las ganas de compañía. Solo les sube el volumen.
¿Amor o calefacción?
Que empiece en otoño no lo hace falso. La pregunta es si te gusta la persona o el plan. Tres pistas:
- Te imaginas el verano juntos. Si en tu cabeza la historia caduca con el abrigo, ya tienes la respuesta.
- Habláis de algo más que de qué serie ver. La manta une, pero no da conversación.
- Te apetecería igual sin frío. Prueba mental: 25 grados, una terraza, un viernes. ¿Sigue apeteciendo?
Cómo vivirla sin acabar en febrero con el corazón helado
- Di qué buscas desde el principio. «Algo tranquilo para el invierno» y «algo serio» son planes distintos, y los dos valen si los dos lo sabéis.
- No elijas por miedo a la soledad. Estar sin pareja en diciembre no es una emergencia.
- Busca afinidad, no solo compañía. Lo que tenéis en común es lo que sobrevive a la primavera.
Y si quieres conocer a alguien por cómo piensa y no por cómo sale en una foto con bufanda, para eso está tu botella.